Parque Arqueológico del Arte Rupestre

Campo Lameiro. Pontevedra

Proyecto: 2003-2004. Construcción: 2007-2009

 

El Parque arqueológico del arte rupestre ocupa una superficie de casi 22 hectáreas, en la parte central de la denominada Zona Arqueológica de Paredes-Praderrei en Campo Lameiro. Dentro del ámbito del parque se localizan 15 de los 16 conjuntos de grabados de la zona arqueológica, comprendiendo 45 rocas con petroglifos.

El trabajo se llevó a cabo de forma paralela a la construcción del centro de interpretación del arte rupestre con el objetivo de crear las condiciones necesarias para la protección de los gravados rupestres, haciendo visitables por el público los grupos de gravados con las adecuadas condiciones de seguridad para ambos, personas y petroglifos.

El primer paso en la recuperación del espacio del parque consistió en la tala de la totalidad de los eucaliptos existentes y la realización de clareos en las masas de pinos. A continuación se inició un proceso de desbroces anuales con objeto de eliminar el tojo y la retama y favorecer el crecimiento de las especies herbáceas existentes en el terreno, para conseguir un empradizado natural en toda la superficie del parque. Todo ello supuso un cambio radical en la percepción del paisaje: los afloramientos rocosos,  las masas de robles y los muros de mampostería que cierran los pastizales, antes perdidos entre la espesa vegetación, se hicieron claramente visibles, haciéndose patente la interrelación entre los grupos de rocas con gravados rupestres y la de estas con el territorio.

La construcción de una red de caminos y senderos, así como de áreas de descanso, cuyo trazado definitivo se ajustó en un continuo caminar por el parque, hizo posible la integración de los grupos de petroglifos en un conjunto de recorridos que permiten al visitante ir descubriendo cada grupo de gravados a medida que recorre el parque, y a la vez establecer relaciones visuales entre las diferentes zonas del parque, y entre este y el paisaje que lo rodea.

La observación de los gravados rupestres no siempre es sencilla, en ocasiones los gravados se encuentran degradados por la erosión o por el efecto de los incendios forestales. Para facilitar su identificación y favorecer su observación se construyeron plataformas de madera que sitúan al visitante en el punto óptimo para la visión de cada grupo de gravados. Las piezas de madera tratada se apoyan en el terreno mediante piezas especiales de acero galvanizado en caliente, siempre evitando dañar aquellas rocas con presencia de gravados. Para el proyecto de cada una de estas plataformas se realizaron levantamientos topográficos muy precisos que permitieron definir con un alto grado de exactitud la configuración de cada roca y de su entorno sobre el plano, para luego ir adaptando la forma de cada una de las plataformas a la topografía y a los perfiles de la roca.

Fotografías: 2, 3, 4, 5, 6, 8, 9, 10 realizadas por Tono Mejuto

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Parque Arqueológico del Arte Rupestre

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